No dejo de reflexionar, pensar, hasta incluso acertar hacia donde va mi vida. Hay momentos en que la felicidad conseguida se desvanece con solo con un ínfimo pensamiento incorrecto. Visualizar el buen camino en el pensamiento, lleva su trabajo. Tengo la sensación de ser un cangrejo diminuto, dos pasos hacia delante, tres hacia atrás, Mantener la serenidad y la cordura en esta sociedad consumista es un reto para cualquier ser humano con la humilde pretensión es ser feliz
Mi memoria es selectiva, y muchas veces recurrente, hacia momentos que quieren demostrarme alguna lección.
Me siento pequeña ante la grandeza de este lugar tan hermoso, tan bello, tan sublime y reconfortante...mi propio cuerpo, mi propio ser...mi pensamiento divino